(6-7-11)
Tras la iniciativa de Bahamas, Fiji ha reaccionado ante el grave declive que sus poblaciones de tiburones están experimentando, como ya hiciera protegiendo las tortugas marinas, y convirtiéndose en el primer país de la Melanesia en aprobar una ley de este tipo.
La nueva ley prohibirá el comercio de aletas y otros productos derivados de cualquier tipo de tiburón capturado en sus aguas; aunque esta ley prohibe el comercio, los habitantes de Fiji podrán seguir consumiendo carne de tiburón.
La política ha unido la visión del Departamento de Pesquerías de conseguir un crecimiento y asegurar el alimento a través de una manejo sostenible de los recursos marinos. "Queremos prohibir todo tipo de comercio de productos de tiburón en Fiji, con el objetivo de conservar estas especies" afirma el Comandante Naupoto, uno de los responsables de la revisión de la ley.
Como sabemos, los tiburones están en la cima de la cadena alimenticia marina, y juegan un papel crítico en el ecosistema controlando la población de ciertas especies. Si estos animales no tienen predadores el aumento de sus poblaciones podría causar un desequilibrio del ecosistema marino, pudiendo afectar al centro de la cadena alimentica, de donde los habitantes de Fiji obtienen mayoritariamente su medio de vida.
Fuentes del gobierno destacarón también la importancia del mercado emergente del turismo del tiburón, que tiene un gran potencial en Fiji, siendo una posible fuente de intercambio económico y de puestos de empleo para la población local; por lo que los tiburones SON MÁS VALIOSOS VIVOS QUE MUERTOS.
No hay comentarios:
Publicar un comentario